ARGENTINA
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Julio - Agosto 2019

Jesús sana a un ciego

Artista: Ann Lukesh (EE. UU. , contemporáneo)
Intérprete: Kathryn A. Kimball Curadora, Capilla y Museo de Arte Cristiano de El Aposento Alto

Los evangelios están colmados de milagros de Jesús convirtió agua en vino, alimentó a multitudes, sanó enfermos y dio vista a los ciegos. En Juan 9:1-12, Jesús da la vista a un hombre ciego de nacimiento, este relato inspira la imagen de portada. El cuadro muestra un detalle de la historia relatada en Juan 9:6: «Dicho esto, [Jesús] escupió en tierra, hizo lodo con la saliva, y untó el lodo en los ojos del ciego...» (RVC).

El artista nos ubica tan cerca del relato que pareciera que estamos mirando lo que está ocurriendo, junto a los discípulos. Podemos ver la expresión amable de Jesús al tocar con pulgares los párpados del hombre ciego. Aunque uno de los párpados está abierto, parece que no puede ver. Pero el hombre se ve tranquilo y confiando en Jesús.

Al inicio del relato, los discípulos le preguntan a Jesús quién fue el pecador que originó la ceguera de aquel hombre (Juan 9:2), pero el Maestro les recuerda que eso no importa, sino que se trata de un milagro de sanidad. Jesús le dice a los discípulos: «No pecó él, ni tampoco sus padres. Más bien, fue para que las obras de Dios se manifiesten en él» (Juan 9:3-4, RVC).

Me pregunto cuántas veces nosotros somos como los discípulos. Esta imagen, junto con el relato que representa, revela que los discípulos deben elegir, al igual que nosotros hoy. ¿Acaso por concentrarnos en un solo detalle no apreciamos toda la historia? ¿Cómo haremos para confiar en Jesús, esmerarnos en servir a Dios y esforzarnos para descubrir todo el poder de Dios que nos rodea?


Arte de portada cortesía de Ann Lukesh. © 2014 Ann Lukesh. Copias del arte de portada están disponibles en fineartamerica.com/artists/ ann+lukesh